Antoni Hervàs

Dynamiton: Tributo a Ray Harryhausen

 

Nací en 1981, año en el que se estrenó Furia de Titanes, un peplum sobre las peripecias de Teseo dirigida por Desmond Davis en la que Ray Harryhausen (Los Ángeles, 1920 –Londres, 2013), dio vida a unas maravillosas criaturas animadas que calaron hondo en el imaginario colectivo popular y que hicieron temblar ante la pantalla a millones de chavalas y chavales ante un imponente Kraken surgiendo de las profundidades del mar, apasionarse ante la inquietante presencia onírica de Kalibos o aventurarse a surcar los cielos en lomos del fantástico Pegaso. De la mano de aquel creador que daba vida a la fantasía de una manera asombrosamente inconfundible, ya habían salido joyas delcalibre de la saga de Simbad o Jasón y los Argonautas (1963).

 

Recuerdo pasar pegado a la pantalla tardes enteras de sábados viendo estas películas. Mientras todos hacían la siesta, mi hermana y yo andábamos emocionadísimos acompañando al héroe de turno a la morada de Medusa o a la búsqueda del vellocino de oro. Nadie recuerda los directores de estos peliculazas, porque son las películas de RayHarryhausen, un técnico de efectos especiales que conseguía hacernos creer en los monstruos, en la magia y nos hacía soñar con ser intrépidos aventureros o poderosos monstruos. Apasionado de los dinosaurios y de las criaturas fantásticas, desde los cinco años ya empezó a desarrollar su talento por la recreación de monstruos y personajes ficticios. El monstruo de los tiempos remotos (1953): fue la primera película que usó la técnica de Dynamation o de pantalla partida, que permitía que los monstruos del título se mezclaran con acción real. La década de los sesenta es la de sus mejores trabajos, y también la que le llevó a conocer España, donde vivió largas temporadas (siete de sus 16 películas se rodaron aquí), maravillado por los paisajes que le valían para cualquier fondo de sus historias de fantasía y aventura. Solía trabajar solo, y por eso necesitaba mucho tiempo para sus grandes secuencias. Así llegaron La isla misteriosa (1960), con su espectacular cangrejo gigante; la mítica Jasón y los argonautas (1963), con su pelea a espada con los esqueletos que aunque solo durara cinco minutos en pantalla necesitó cinco meses deelaboración; La gran sorpresa (1966), basada en un texto de H. G. Wells; Hace un millón de años (1966), otro de sus hitos, realizado en esta ocasión para la productora británica Hammer Films, o El valle de Gwangi (1969).

 

Esto situaría nuestro país en el lugar donde se produjo la magia de llevar a la realidad la ficción. Desde hace un tiempo ando siguiendo los pasos de Jasón y recreando los escenarios deesa mítica aventura. Tratando de localizar aquellos lugares que permiten a la ficción penetrar en la realidad, influenciado por el espectacular trabajo de este creador, decido rendirle un homenaje en “Arqueología ficción”, realizando una edición en tela para Degénero ediciones que se asemeja en estética a aquellas sábanas, telas o demás productos de los 80 sobre iconos de la cultura pop como HE­MAN, Alf, Las tortugas Ninja,..que decoraban las habitaciones de todo chaval que, obsesionado con esos mundos ficticios, podía integrarlo en su cotidianeidad. Es por este motivo que decido producir este tejido que permita a todo este legado formar parte de las rutinas de quien lo posea, convertidos en camisa, en mochila, cortinas, tapicería o lo que se os ocurra...siguiendo el patrón de la gran técnica de Harryhausen el DYNAMITON, que permitía que los monstruos del título se mezclaran con acción real.

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